No olvides cómo se cruzaron nuestras miradasjunto al río, frente a las sierras.Rostro áureo;rayos crepusculares cayendo como un manto
que nos traspasa la piel.
Ni azar ni destino: decisiones.
Como quien escribe a mano una nota
y la entrega a un desconocido,
esperando su mirada para sentirse vivo.
Instantes que debieron quedar suspendidos,
sin hacer historia.
Pero somos más que el gesto de buscar y esperar.
Si supieras que nada nos pertenece y
en la muerte espero no encontrarte,pues sola quiero estar.Volveré a ella como niña en brazos,pequeño animalito,cría de mi tierra madre,junto al río, frente a las sierras.