El valle de los lobos


 ¿Tienes miedo?  Murmuró Kai.
Ella asintió, y se apoyó en el marco de la ventana. 
La mano de Kai, busco la suya y como de costumbre no fue un contacto material, pero a Dana no le importaba. De hecho, en los últimos tiempos se había acostumbrado tanto a aquel tipo de rose que hasta se le hacia extraño que la tocara una persona de carne y hueso.
Lo importante es que seguimos juntos,  concluyó el chico. 
Dana asintió, y oprimió la mano incorpórea de Kai. 
Sus dedos se cerraron en el vacío. 




No hay nada que odie tanto, como volver paginas atrás a un muy mal libro de amor.

Triste sombra




"No jodas la cabeza con hombres estúpidos"

Palabras eternas




Mientras la memoria de un ser humano puede fallar, las letras de los cuadernos son imborrables.